¿Amor incondicional o egoísmo? El debate incómodo detrás de 'Yo antes de ti'
El cine romántico suele vendernos la idea de que el amor todo lo cura. Nos encanta creer que la llegada de la persona correcta puede iluminar el rincón más oscuro de nuestra existencia. Sin embargo, en 2016, la directora Thea Sharrock nos lanzó un balde de agua fría con Yo antes de ti (Me before you), una película que empieza como el cuento de hadas de siempre, pero termina rompiendo todas las reglas del género.
A diez años de su estreno, esta adaptación de la exitosa novela de Jojo Moyes (quien también escribió el guion) sigue generando intensos debates en internet. ¿Es realmente una historia de amor, o el retrato de una dolorosa realidad?
La sinopsis: Cuando dos mundos opuestos chocan
La premisa nos presenta a Louisa "Lou" Clark (Emilia Clarke), una joven alegre, optimista y con un gusto bastante extravagante para la moda, que necesita un empleo urgente para sostener a su familia. Así llega a la vida de Will Traynor (Sam Claflin), un joven adinerado que lo tenía todo (éxito, viajes, deportes extremos) hasta que un trágico accidente lo dejó tetrapléjico.
Will vive sumido en la amargura y ya ha tomado una decisión radical: recurrir a la eutanasia. Al descubrirlo, Lou se propone una misión casi imposible: demostrarle en seis meses que la vida todavía vale la pena ser vivida.
Lo que hace que la película funcione (Y por qué seguimos llorando)
El gran pilar de la cinta es, sin duda, la química entre sus protagonistas. Ver a la carismática Madre de Dragones despojarse de su armadura para convertirse en una chica torpe y risueña contrasta a la perfección con la interpretación contenida de Claflin, quien logra transmitir un dolor profundo usando únicamente sus expresiones faciales y su voz.
La paleta de colores y los hermosos paisajes galeses suavizan visualmente una trama que, de otro modo, sería demasiado densa de digerir. Cumple con creces su promesa inicial: te atrapa con humor, te enamora con su complicidad y, finalmente, te destruye emocionalmente en el tercer acto.
El verdadero giro: La cruda realidad frente al romanticismo
El valor original de Yo antes de ti —y lo que la separa de melodramas comerciales como Bajo la misma estrella— es su negativa a entregar un final edulcorado.
La película abre una conversación incómoda: ¿El amor es suficiente para salvar a alguien? La respuesta de la historia es un rotundo no. Will adora a Lou, y Lou transforma el mundo de Will; sin embargo, el sufrimiento físico y la pérdida de la identidad que él tanto extraña pesan más que cualquier romance. Will no quiere que Lou sacrifique sus propias aspiraciones cuidando de él; quiere que ella "viva con audacia".
El reverso de la moneda: La polémica
No todo el mundo recibió bien este mensaje. Durante su estreno, diversos colectivos de personas con discapacidad protestaron fuertemente contra el filme. Argumentaban que la narrativa caía en un terreno peligroso al sugerir que una vida con discapacidad severa no es digna de ser vivida o que la única salida digna es la muerte.
¿Vale la pena verla hoy?
Yo antes de ti no es la típica comedia romántica para pasar el rato. Es una película disfrutable pero compleja, que utiliza el romance como caballo de Troya para obligar al espectador a reflexionar sobre la autonomía, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo y los límites del amor.
Si buscas una historia lineal donde el amor lo puede todo, saldrás decepcionado. Pero si estás dispuesto a aceptar que a veces amar a alguien significa dejarlo ir, incluso cuando destruye tu propio corazón, esta película se quedará grabada en tu mente mucho tiempo después de que terminen los créditos.
Nota final: Prepara los pañuelos. Los vas a necesitar.